¿Cuáles son los beneficios para las empresas que contratan empleados jubilados y/o en condiciones de jubilarse?


La ley de Reforma Previsional Nº 27.426 modificó la Ley de Contrato de Trabajo y dispuso una serie de beneficios impositivos para aquellas empresas que contraten empleados en condiciones de jubilarse y/o jubilados.

Podemos resumir estas modificaciones en el siguiente esquema:

  • El trabajador podrá ser intimado a iniciar el trámite jubilatorio cuando cumpla 70 años de edad y claro está, reúna los requisitos para acceder a la Prestación Básica Única. De esta forma se extiende en 5 años el plazo para que la empresa pueda intimar en el caso que el trabajador opte por no iniciar los trámites de jubilación en tiempo y forma.
  • A su vez, el empleado mantiene su derecho a iniciar el trámite jubilatorio a partir de los 65 años de edad (hombres) y 60 años (mujeres).
  • Una vez que el trabajador obtiene el beneficio de la jubilación o transcurre un año desde que el empleador intima a iniciar los trámites jubilatorios y entrega la certificación de servicios y remuneraciones, el contrato de trabajo se extingue sin obligación de abonar indemnización alguna.
  • Para el caso que un empleado volviera a prestar servicios luego de jubilado, si el empleador rescindiera el contrato de trabajo tendrá sólo la obligación de abonar indemnización por antigüedad considerando el tiempo de servicios posterior al cese.
  • Por su parte, la ley incorporó un último párrafo en el art. 253 de la LCT, según el cual la indemnización por antigüedad también se computará por el tiempo de servicios posterior al cese aún cuando el empleado continuara prestando servicios sin interrupción a la orden de un mismo empleador luego de otorgado el beneficio jubilatorio, computándose en este caso la fecha de otorgamiento de la jubilación como inicio del cómputo de antigüedad posterior al mismo.

Este último punto vino a poner claridad a un tema que generaba bastante controversia y litigiosidad, ya que la discusión se centraba en el cómputo de la antigüedad de un trabajador reingresante. De esta forma haya o no una interrupción temporal en la prestación de servicios, la antigüedad se computa desde la fecha de otorgamiento del beneficio jubilatorio evitando de esta forma situaciones que se daban en la práctica, como por ejemplo re contratar a un trabajador luego de pasados 1 o 2 meses desde la fecha de otorgamiento del beneficio previsional a fin de demostrar que había un corte o interrupción de servicios entre una y otra contratación. Ello, hoy no resulta necesario.

A su vez esta ley estableció un beneficio adicional para aquellos empleadores que cuenten con empleados en condiciones de jubilarse (65 años hombres, 60 años mujeres y 30 años de servicios con aportes en ambos casos) y que no hayan ejercido la opción de jubilarse (es decir opten seguir prestando servicios). En este caso, existe un beneficio para las empresas consistente en una reducción de las cargas sociales, ya que a partir del momento en que el trabajador se encuentra en condiciones de jubilarse, el empleador solo deberá ingresar las contribuciones correspondientes al Régimen Nacional de Obras Sociales y al Sistema de Riesgos de Trabajo. Los aportes que son retenidos al trabajador se siguen efectuando de igual forma.

Claro está que para acceder a dicho beneficio el empleador deberá verificar que estén cumplidas todas las condiciones. Para ello es el propio trabajador el que debe concurrir a ANSES a pedir la certificación correspondiente.

Para mayor información podrán ponerse en contacto con el Estudio Jurídico al mail info@estudiolumerman.com.ar o al teléfono 4293-7417.

www.estudiolumerman.com.ar

Dra. María Paula Lumerman. Abogada.