Políticas ambientales para un Parque más verde

En esta nota, Máximo Lanzetta, Subsecretario de la Agencia de política ambiental y desarrollo sustentable de la Municipalidad de Alte. Brown, cuenta cómo se realiza la tarea de regulación, control y prevención en materia medioambiental en el SIPAB.

¿De qué manera se busca cuidar al medio ambiente desde el Parque?

Lo que se busca es tener controlado el impacto ambiental agregado de cada una de las plantas. Si bien tienen su certificación individual frente a los organismos competentes, es nuestro deber resguardar esa suma de impactos ambientales individuales. Trabajamos cómo controlarlos y mitigarlos, si corresponde.

¿Qué tipos de leyes y medidas medioambientales se están aplicando en el trabajo general?

Las leyes principales que se le aplican al Parque son la Nº 11459 (de radicación y habilitación de industrias) y la 11723 (Ley Integral del Medio Ambiente y recursos naturales). Por la primera, el Parque obtiene sus certificados socioambientales, emitidos por el OPDS. Ese certificado impone condiciones, no es que uno lo obtiene y nada más. Una de las condiciones para que esté vigente es aplicar el plan de gestión ambiental, que lo llevamos adelante desde el Municipio en relación con el Parque. Tiene dos componentes fuertes: el monitoreo de los recursos, agua, aire y suelo. Se hacen los monitoreos de calidad del aire, agua de arroyo  y subterránea y del suelo. Lo que evaluamos en esos controles es cómo son afectados los recursos a partir de la actividad industrial en su conjunto.

¿Y el segundo componente?

Es el plan de contingencia que tuvo una primera versión hace cuatro años y, en principio, fue un plan de respuesta, un conjunto de acciones para atender un siniestro. En ese momento, iniciamos el primer control de sustancias peligrosas, que ya tiene tres años. Ahora estamos trabajando un nuevo sistema. Dentro de ese plan, se formó un grupo de evaluación para prever los escenarios de riesgo, porque conociéndolos vamos a tener un plan de respuesta mucho más afinado. El plan antiguo es muy general, más de ordenamiento. De lo que carecía es de una evaluación pormenorizada de cada empresa. Si tenemos un siniestro en determinada empresa, el grupo de evaluación, antes de que pase el evento, ya conoce los posibles efectos: si se puede formar un incendio o nube tóxica, cuál será el área afectada, etc. Trabajando bien la evaluación se puede afinar la respuesta, precisarla según cada escenario.

¿De ahí la implementación de un nuevo sistema digital de Declaración Jurada de Permisos Ambientales y Sustancias Peligrosas?

Claro, que también nos sirve para conocer otros datos para el monitoreo general. Por ejemplo, cuánto tienen declarado de descarga de efluentes líquidos. Hay metas para alcanzar, como es el caso del Arroyo del Rey que forma parte de la cuenca Matanza-Riachuelo. En este caso, queremos alcanzar el uso nivel 4 (recreativo sin contacto) del arroyo. Para lograrlo necesitamos llegar a ciertos parámetros, como el nivel pH en el agua. No nos falta tanto para conseguirlo. Somos un poco celosos porque es un curso de agua que nace en el Parque y, por ende, tiene poco caudal de agua. Por eso, controlamos mucho que no se contamine.

¿De qué manera generan conciencia entre los industriales y empleados?

Si notamos que hay algo que está fuera de parámetro recurrimos a la autoridad competente, nosotros no somos la autoridad competente directa. Lo que sí hacemos son reuniones con los industriales aportando información medioambiental, objetivos, los desvíos que aparecen. Si observamos algo en particular se mandan a hacer muestras y nos reunimos para intentar encontrar la respuesta. A veces pasan cosas y los empleados no le informan al jefe porque consideran que son menores. En tal caso, lo exponemos y charlamos para que no vuelva a suceder. Puede pasar que el inconveniente esté relacionado a algún factor que no se puede ver, pero si lo venimos siguiendo es fácil identificar el origen. En general, recurrimos a la Comisión Mixta para que medie en la situación y pueda exponer ante la empresa el inconveniente.