Fundición San Cayetano. Seis décadas creando piezas que mueven el mundo

Industria nacional, filosofía, historia y tradición familiar

Fundición San Cayetano inició su camino de crecimiento en el año 1956, cuando Nazareno Sforzini, fundidor italiano, decidió instalarse en la Argentina y probar suerte en Santa Fé. Comenzó como capataz de una fundición de hierro y finalmente logró fundar su propia empresa en el partido de Tres de Febrero. Tiempo después la trasladó a la localidad de Temperley en la  provincia de Buenos Aires.

Para febrero de 1979, la por entonces pequeña empresa, se mudó al predio de la calle Melián en el que continua hoy día. En ese momento contaba con tan sólo 10 operarios.

Nazareno murió dejando un legado de trabajo y tenacidad a sus hijos –Ana Maria, Carlos y Enzo – quienes se hicieron cargo de la dirección de la planta y continuaron el camino de crecimiento que convirtió el sueño de un fundidor italiano en una gran industria nacional.

 

Crecimiento y expansión

Desde sus comienzos la fundición se orientó a la Industria Pesada. Producían piezas fundidas de gran porte para maquinarias. Luego vino la expansión a la industria petrolera.

En 1986, la familia Sforzini decidó cambiar la historia y  buscó un producto con mayor valor agregado. Fue así como comenzaron a desarrollar Cilindros para Laminación.  Esta decisión significó un gran cambio para toda la empresa. Las ventas locales fueron creciendo y empezaron a exportar a otros países de Latinoamérica gracias al apoyo de clientes en Ecuador, Chile, Perú, Paraguay, Brasil, Colombia, México y Venezuela, que les brindaron su confianza. A mediados de los 90, el negocio se expandió al escenario norteamericano y realizaron su primera venta a Estados Unidos.

Nuevas décadas, más desafíos

En 1997, en búsqueda de nuevos mercados industriales, Fundición San Cayetano incursiona en la producción para la Minería y los Trenes de Chapas en Caliente.  Dos años más tarde, en Abril de 1999, se certifican los procesos bajo la Norma ISO-9002/94.

Entre los años 2003 y 2007, el proceso expansivo de la fundición es vertiginoso. Durante esos años, se desarrollan y se fabrican en el interior de la planta un torno y una amoladora de última generación para cilindros, se construyen nuevos galpones de fundición, se obtiene el Certificado de Aptitud Ambiental y se logra la incursión definitiva en los mercados internacionales.

En el año 2008 son los primeros en realizar ventas de piezas fundidas para la Industria Eólica en nuestro país, y se logran importantes avances en la minería Chilena y Argentina. Además, se amplia y reinaugura la planta de tratamientos de efluentes.

 

Compromiso social y respeto al medio ambiente

 

En el año 2009, vuelven a  certificar la norma ISO 9001:2008 para todos los  procesos y actualizan las auditorias de aptitud ambiental y declaración de efluentes gaseosos. Además, comienzan el Programa de Responsabilidad Social Empresaria, brindando soporte económico, humano y tecnológico en escuelas, sociedades de fomentos, salas de primeros auxilios y cuartel de bomberos del municipio.

A fines del 2010 la empresa tiene la mirada puesta en su compromiso hacia la seguridad del personal, la excelencia técnica, la calidad de procesos y productos, y el respeto hacia el medio ambiente.

 

Donde se funde excelencia y compromiso se recoge desarrollo

2017 Fundición San Cayetano es el sueño cumplido de un fundidor italiano de toda una generación que proyectó el avance industrial como motor de crecimiento del país a través de la investigación, capacitación, inversión y fortalecimiento tecnológico.

 

Es un orgullo para el Sector Industrial de Alte. Brown que desde hace casi 40 años Fundición San Cayetano trabaje junto a la industria del partido, siendo referente por su trayectoria, compromiso y capacidad emprendedora. Este camino de crecimiento la convierte en una de las pioneras y más importantes industrias del SIPAB