Nicolás Fellici, Histórico miembro del SIPAB

“Llegar al Parque es como llegar a mi casa”

Nicolás Fellici es fundador de Metalúrgica Alpes y expresidente de la Comisión Mixta. Un histórico miembro del SIPAB, al que llegó hace 16 años y no piensa abandonar.En esta nota, la experiencia de alguien que apuesta a la industria nacional y al crecimiento y consolidación de los parques industriales.

¿Cómo llegaron a radicarse en el Parque?

Teníamos un cliente dentro del parque y mi hijo Pablo venía  a hacer las cobranzas. Siempre me decía lo lindo que era. En ese momento, nos estaba quedando chico el espacio que teníamos, y en el Parque podíamos contar con toda la infraestructura para seguir creciendo y realizar la logística con tranquilidad. En ese momento, lo entrevistó Ernesto Bavio, que fue un administrador excepcional y buen amigo. A Pablo le cayó tan bien Ernesto, y viceversa, que nos terminó asesorando con mucha amabilidad. Así comenzó todo.

¿Qué otras razones los motivaron?

Los beneficios impositivos que teníamos, pero fundamentalmente el espacio que ganábamos para trabajar, crecer y expandirnos. Cosa que no podés hacer en otros lugares porque estás muy limitado. Cuando vimos de qué forma se podía trabajar y lo bien, no lo dudamos. Ocupamos tres veces el espacio que teníamos en otros lugares. Fue fundamental para el crecimiento de la empresa.

¿Cómo fueron los primeros tiempos?

Fueron muy buenos. Por la relación que teníamos con Ernesto empecé enseguida a ir a las reuniones de comisión. A los dos meses de habernos mudado, Pablo Puyal se fue a España y dejó libre su cargo. Por haber ido a esas reuniones, me ofrecieron reemplazarlo como secretario. Lo acepté de forma inmediata.

¿Fue difícil congeniar el trabajo de la metalúrgica con el de la Secretaría?

Fue una tarea muy ardua. Eran 95 empresas. Ahí comenzó el crecimiento. Hoy son 250 empresas en funcionamiento. Crecimos mucho en estos últimos diez años. Fue una carrera muy linda. Pude participar en las visitas de funcionario al parque, autoridades de todos los gobiernos. Siempre tuvimos buena relación con todos los intendentes. La comisión es mixta y eso permitió que pudiéramos hacer muchas cosas. En una de tantas mis visitas a La Plata con un funcionario municipal, me dieron un préstamo del Banco Provincia por 150 mil pesos. Con eso comenzamos a hacer la escuela de oficios con eso le dábamos a los chicos salida laboral.

¿Qué significa para una empresa estar en el Parque?

El Parque para cualquier empresa debería ser una opción de relocalización. No deberían estar más en un vecindario cualquiera. Es enorme estar en un parque industrial. El funcionamiento es otro y no molestamos a nadie. Los industriales estamos en contacto y hasta formamos una unión industrial.

¿Y a nivel personal?

Es una alegría. Para mí es como una casa compartida con empleados y operarios. Llegar al Parque es como llegar a mi casa. Es una comunidad. Estamos intercomunicados, tenemos ideas comunes y afines, e intentamos ayudarnos entre nosotros. Estamos muy conectados. De acá surgen iniciativas como en su momento fue Expoparque. Es una alegría que venga gente de afuera a conocernos. Este parque fue ejemplo para muchos que recién comenzaban. Muchos funcionarios de otros municipios nos preguntaban cómo hacíamos para crecer tanto en tan poco tiempo. En esa tarea, quisiera destacar a muchos, entre ellos Carlos Aguirre y Pablo Puyal que brindan su tiempo de forma desinteresada. Nadie cobra nada por la función que cumple.


Infraestructura

“Mi trabajo tiene mucho dinamismo”

Javier Gomez es el responsable de infraestructura del Sector Industrial Planificado de Almirante Brown (SIPAB) y, en esta entrevista, cuenta cómo es el trabajo de mantenimiento y conservación de una de las zonas productivas más importantes de la provincia de Buenos Aires.

¿Cómo es tu trabajo en el SIPAB?

A diferencia de los parques industriales, las tareas y proyectos de los SIP son un poco más difíciles. Ya se debe tener en cuenta que además de las tareas diarias, tenemos objetivos para cumplir. En estos casi ocho años que trabajo en el SIPAB, pude alcanzar algunas de mis metas. Por ejemplo, contar con la planimetría de la red de gas, que no existía, y hoy se actualiza anualmente; y tener una red de hidrantes para cuando se requiere una gran cantidad de agua. Hoy ese proyecto está en la etapa tres. La primera se alcanzó luego de varios trabajos en conjunto con AySA, con los que conseguimos los hidrantes. La etapa dos implicó poner un prototipo de toma de agua para los bomberos con tres salidas. Para la etapa tres necesitamos contar con una motobomba para cargar los camiones cisterna más rápido.

¿Qué características tienen las tareas que realizas?

Emito informes del estado del parque a la Comisión Directiva. El secretario, Carlos Aguirre, es quien define las obras que se deben realizar en el SIPAB. Mi trabajo tiene mucho dinamismo. Se planifica día a día teniendo una base semanal.Entre las actividades que se realizan en el área está la limpieza del SIPAB. Para poder cumplirla, dividimos el parque en cuatro zonas: tres de ellas cubren todo el predio; y en la cuarta  se realiza un repaso continuo de las calles troncales. Este trabajo lo realizan cuatro personas enviadas por el Municipio  y tres empleados de esta comisión que cuentan con un vehículo.

¿Qué otros mantenimiento realizan?

Hacemos limpieza de sumideros y, cuando están muy tapados, el trabajo pesado lo realiza un desobstructor. La recolección de ramas se realiza en conjunto con el Municipio, que nos envía una pala y dos bateas periódicamente.  Este departamento no sólo se ocupa de la limpieza. También se realizan recorridas nocturnas para relevar el parque lumínico y trabajos de reparación coordinados con el Municipio. Además se realizan tareas de mantenimiento en las calles e informes mensuales y semanales sobre el tema para planificar el trabajo con el área de Tesorería a cargo de Pablo Puyal.

¿Algún logro para destacar?

Uno de los objetivos más importantes fue trabajar en el proyecto de recambio lumínico del parque, con el que se consiguió un ANR de $3.000.000. Por su parte, el municipio aportó un veinte por ciento más. Este proyecto se realizó junto a la entonces Directora de Pyme del distrito, Gabriela Pellegrini. Fruto de ese objetivo, se logró renovar el hardware de obras y mantenimiento entre otras cosas.

¿Qué metas se proponen alcanzar en 2017?

Nos gustaría contar con un Plan de Contingencias, que actualmente se está trabajando con la Secretaría de Medio Ambiente a cargo Máximo Lanceta.

Parece fundamental el trabajo en equipo…

Todas estas tareas no se podrían realizar si no se trabaja en equipo. El plantel de Infraestructura no cuenta sólo con siete personas. Vale la pena nombrar a persona como Anabella Heredia, que desde administraciónrecibe las novedades y las notifica; y Vanesa Biasiolli, que es uno de los pilares de esta comisión desde hace once años. Ella cuenta con una base importante de contactos que le pasan novedades y esto ayuda a mejorar.

¿Cómo llegaste al SIPAB?

Trabajo acá desde 1998, cuando las calles de hoy eran de tierra y todo era zanjones, campo y cielo. Vi crecer el parque desde sus primeras ochenta empresas, hasta hoy que cuenta con 275. Comencé con un puesto de expedición en la empresa INTECEL de comunicación visual, en la que uno de los socios fue Horacio Lamberti, expresidente de esta comisión. Siempre aposté a mejorar y superarme. Pasé por distintas áreas de la empresa y pude capacitarme: realicé cursos y carreras de auditoría ISO 9001, medio ambiente y seguridad en el trabajo, gestión operacional e innovación tecnológica. Cuando la empresa se disolvió, Lamberti me propuso formar parte de la comisión, con el objetivo de ver el parque desde arriba y aportar una mirada profesional. Así fue que lo recorrí en helicóptero.  Después de eso, decidí cursar la licenciatura en despacho de aeronaves y operaciones aeroportuarias.

¿Cómo se aplican estos nuevos conocimientos a tu labor cotidiana?

Muchos no ven la relación, pero en el mundo aeronáutico los procesos y los niveles de gestión en las distintas aéreas son indispensables para mitigar todo tipo de riesgo. Esta preparación me aportó herramientas para llevar a delante eficiente y eficazmente mi puesto.