Apenas 144 años… Un poco de historia del partido de Almirante Brown

El partido de Almirante Brown cumple 144 años y merece ser celebrado en cada uno de sus rincones. Desde el inicio, cuando era apenas un pueblo perdido al sur de la gran metrópoli, el distrito fue una fuente de inspiración para otras ciudades de la región. Su distinguida arquitectura y envidiable belleza natural enamoran a vecinos y visitantes hoy tanto como ayer.

El primer paso hacia la constitución de un partido lo dio el comerciante Esteban Adrogué en 1871, cuando donó parte de sus tierras para la creación de una estación ferroviaria próxima a su famoso Hotel “La Delicia” y a las chacras que tenía en la zona. Es probable que para la época hubiera sonado ambicioso. Sin embargo, su búsqueda por darle un impulso a la región lo llevó a contactar a José Canale, un arquitecto italiano contratado para la realización de los planos de este pueblo que crecería al calor del ferrocarril.

Junto a su padre, llamado Nicolás, José realizó un trazado de vanguardia para la época por sus diagonales, plazas y boulevares. Esa planificación se convirtió en el modelo que guio el dibujo de las famosas calles de la ciudad de La Plata; además de ser una alternativa al tradicional trazado español que había sido elegido para diseñar las arterias de la mayoría de las ciudades.

Varias décadas más tarde, Brown se convirtió en una de las ciudades más importantes de la provincia de Buenos Aires. Su incesante desarrollo edilicio e imparable crecimiento comercial, la transformaron en un distrito pujante.

Actores, deportistas, políticos y otras figuras trascendentales de la historia argentina nacieron, crecieron y pasaron sus días en estas calles. Muchas historias y anécdotas marcaron el pasado, el presente y el destino de una ciudad que, como indica su slogan, es un faro del arte y las ideas.

Un distrito que florece

Cientos de emprendimientos inundan de propuestas a los vecinos de la zona. Desde indumentaria y gastronomía hasta espectáculos de vanguardia y calidad. Por sus destacadas características, Brown se convirtió en un escenario obligado para comerciantes y desarrolladores de todo tipo.

A lo largo y ancho de la ciudad, se despliegan opciones que fomentan la diversión y el entretenimiento, las salidas con amigos y la posibilidad de compartir buenos momentos.

Como buen distrito pujante, Brown cuenta con su propio Sector Industrial Planificado: una superficie de más de 550 hectáreas, que ofrece un excelente punto de partida para aquellas empresas que desean instalarse en una privilegiada zona del Sur del Gran Buenos Aires. Entre los beneficios que ofrece se cuentan las exenciones impositivas y de servicios, excelentes medios de transporte, y una ubicación privilegiada a corta distancia de puntos importantes como el Puerto de Buenos Aires, el Aeroparque Jorge Newbery y el aeropuerto de Ezeiza.

Borges en Brown

“El antiguo estupor de la elegía/Me abruma cuando pienso en esa casa/Y no comprendo cómo el tiempo pasa/Yo, que soy tiempo y sangre y agonía”, dice el famosos poema “Adrogué” de Jorge Luis Borges. Cuenta la historia que el escritor pasó varios veranos en una casa de su madre, Leonor Acevedo Suárez, ubicada en lo que hoy sería el centro de la localidad de Adrogué. Enamorado de la belleza del paisaje, Borges visitó estos pagos en diversas ocasiones y, por eso, es una de las figuras más importantes de la historia de Almirante Brown.

Su presencia marcó para siempre al partido. La antigua finca familiar de veraneo, apostada en el 301 de Diagonal Brown, fue un refugio personal para Borges. Desde allí, compartió la belleza de sus letras con la ciudad y, a la inversa, se empapó de su mística y encanto.

En 2011, el Concejo Deliberante de Almirante Brown declaró de utilidad pública y sujeto a expropiación la antigua casa de los Acevedo-Borges. De esa manera, se detuvo un pedido de demolición impulsado por los últimos propietarios. Luego de distintos trabajos de refacción y refuncionalización realizados por especialistas en tareas de conservación y preservación patrimonial, se consiguió la puesta en valor de la emblemática propiedad.

 

Conocida como Casa Borges desde 2014, ese espacio es hoy “un museo vivo abierto a la comunidad del mundo”, que busca divulgar la magistral obra de uno de los mayores maestros de la literatura de todos los tiempos. Es el único lugar del planeta que, habiendo sido habitado por Borges, abre sus puertas a la comunidad y expone el acervo cultural del autor de “El Aleph”.